Las bodegas que practican la agricultura ecológica aún no llegan al 1% del total en España, aunque es nuestro pais el líder en superficie y producción de caldos biodinámicos.

La mayoría son establecimientos de carácter mixto, es decir, en parte se dedican a los viñedos y elaboraciones «normales» y el resto está sometido a las normativas europeas que regulan el cultivo ecológico.

Les dejo a continuación algunos enlaces a bodegas ecológicas que han captado mi atención por su originalidad, variedad y compromiso con el entorno.

Viña Ijalba, pioneros en La Rioja en la certificación ecológica y protagonistas de la recuperación de cepas autóctonas en peligro de extinción, como la maturana tinta y la maturana blanca. Recuperan terrenos horadados por las graveras y los reutilizan para la extensión de viñedos.

Bodegas Robles, en la zona cordobesa de Montilla, esta bodega de saga familiar parte de un concepto de tierra sostenible para sus finos, y de un proyecto de divulgación realmente atractivo: una viña nos puede amadrinar – no nosotros a ella – y ello nos permite seguir todo su ciclo vital, podarla, recoger sus frutos, estar informados a la distancia de su estado, etc.

Cava Guilera, apenas 10 hectáreas rodeadas del maravilloso paisaje del Penedés, en donde Pere Guilera se especializa en cava de crianza, obteniendo matices profundos que los cavas jóvenes no atesoran.

Bodegas Dionisos, nos propone atender al calendario cósmico para percibir el vínculo entre la viña y los ciclos de la Tierra y el espacio, para conocer los momentos adecuados para las tareas propias del año vitícola; la cura, la poda, la vendimia, la madurez, etc. Un enfoque muy interesante en pleno corazón de Valdepeñas.

Albet i Noya, otra bodega del Penedés con magníficos resultados en su producción ecológica.

Bodegas Luzón, recinto casi centenario en la zona de Jumilla, con una dinámica innovadora que produce una línea de vinos orgánicos muy valorados en el mercado.